Mantenimiento web para que te enteres tú de los problemas, no tus clientes
Una web no se rompe de golpe. Se rompe un martes cualquiera: caduca el certificado, el formulario deja de enviar correos, el hosting se llena. Y te enteras semanas después, cuando un cliente te dice que «la web pone que no es segura».
Qué incluye
- Copias de seguridad fuera del servidor, y una prueba de restauración de vez en cuando. Una copia que nunca se ha restaurado no sabes si sirve.
- Actualizaciones del sistema, plantillas y extensiones, probadas antes de aplicarlas.
- Vigilancia: si la web se cae, me entero yo.
- Dominio y certificado al día, renovados a tiempo.
- Formularios que llegan. Compruebo que los mensajes de contacto siguen entrando.
- Espacio y correo: que el hosting no se llene sin que nadie lo vea.
Con la modalidad con cambios, además:
- un número de horas al mes para cambiar textos, fotos, horarios o precios;
- un informe mensual corto: si ha habido incidencias y qué se ha cambiado.
Qué no incluye
Un rediseño, páginas nuevas, textos nuevos o una campaña de publicidad no son mantenimiento. Si te hacen falta, te paso precio aparte antes de hacer nada. Si aún no tienes web, empieza por el diseño web.
Precio
Cuota mensual cerrada. Te paso por escrito qué entra.
Cuándo no te hace falta
Si tu web es estática, casi no cambia y está bien hecha, puede bastar con una revisión al año y la renovación del dominio. Te lo diré.
Cuéntame tu caso
¿Ya tienes web? Pásame la dirección y te digo qué le falta, si le falta algo.