Soy Sergi Ibáñez, y antes de hacer webs para otros negocios las hice para el mío

Soy ingeniero industrial, de la especialidad mecánica, y dirijo una empresa familiar del sector de la automoción. Es una empresa B2B, de las que trabajan para otras empresas: llamadas, presupuestos, pedidos, temporadas con el doble de trabajo y meses en que hay que mirar cada euro.
Ahí aprendí lo que no viene en ningún curso de diseño web: que la web solo sirve si suena el teléfono, que el mejor programa es el que el equipo usa sin que se lo pidan, y que el problema de casi todas las pymes no es la tecnología, sino que la información está repartida entre el WhatsApp, el correo, los papeles y la cabeza de alguien.
Lo que he construido
- La web de mi empresa, con la que los clientes nos encuentran y nos escriben.
- El programa con el que el equipo apunta cada trabajo, las horas y las piezas usadas. Lo usamos todos los días.
- Una herramienta para cuadrar las cuentas de la empresa a partir de esos datos, para dejar de depender de hojas de cálculo.
No pongo nombres ni cifras de esa empresa: son de ella, no míos. Lo que aprendí haciéndolo es lo que ofrezco como software a medida.
Cómo trabajo
- Precio cerrado antes de empezar. Sabes qué incluye y qué no.
- Hablas conmigo, de principio a fin, por videollamada o por teléfono.
- Nada inventado. Ni reseñas, ni clientes, ni cifras que no sean tuyas.
- Te digo cuándo algo no compensa, aunque eso suponga venderte menos.
Cuéntame tu caso
Si te ha sonado algo de lo que he contado, escríbeme y me cuentas tu caso.